Red Argentina del Paisaje
Red Argentina del Paisaje


Documentos fundacionales de la Red Argentina del Paisaje.

En el mes de noviembre de 2008, se realizó en Facultad de Arquitectura Planeamiento y Diseño de la UNR, el Primer Encuentro Nacional de la RAP. Aún no estaban conformados los Nodos que hoy integran nuestra asociación, pero concurrieron representantes de casi todas las regiones del país comprometidos con el "pensar y el hacer del Paisaje". En esta oportunidad se elaboró la "Carta de Rosario" que es nuestro documento fundacional. Un año más tarde, en el Segundo Encuentro Nacional de la RAP, realizado en Mendoza en Septiembre de 2009, se aprueba y lanza públicamente el documento "El Hombre y su Paisaje" donde avanzamos en la construcción de nuestro marco teórico y en la elaboración de propuestas estratégicas de la RAP.
En ese mismo Encuentro, se lanza el Glosario Nacional que explicita la utilización de términos que solemos utilizar en nuestra páctica profesional.

· Carta de Rosario, noviembre 2008

· "El Hombre y su Paisaje", septiembre 2009

· Glosario Nacional

· Carta de Buenos Aires, noviembre 2010

· Carta Argentina del Paisaje, abril 2011


Carta de Rosario, noviembre 2008
Primer Encuentro Nacional de la RAP

En esta incertidumbre que hoy nos toca vivir, todos somos protagonistas.       

A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, es nuestra obligación unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza y la propia identidad.

Recopilando en nuestra historia, en el mes de octubre del año 1983 se realizaron en el país las Primeras Jornadas Nacionales sobre Paisaje. En ellas, por primera vez se define al paisaje como “el espacio vital donde la sociedad se relaciona con la naturaleza, con sus connotaciones económicas, políticas y sociales”, afirmando  además que “el paisaje no es un bien individual sino un patrimonio social”.

También se enuncia que las comunidades conservan certezas aisladas respecto a la preservación de la naturaleza  y de los momentos culturales, resultando así el motor generador de la identidad paisajista y es en ellas que debe originarse el movimiento rectificador y fundante de nuestra profesión.

A partir de encuentros, seminarios y congresos realizados ya sea por el Centro Argentino de Arquitectos Paisajistas o por centros de estudio relacionados con la profesión paisajista, de manifiestos como la Carta de la Tierra emitida en la ciudad de Río en 1992, la Carta de Lima de 2004, la Carta de La Plata de 2006, se verifica la necesidad de crear espacios de construcción e información colectiva que den cuenta de manera novedosa del paisaje en sus cuestiones políticas, económicas, culturales, sociales y en un sentido amplio ambientales, hallando de este modo un medio ágil de difusión de proyectos, obras,  áreas de investigación, trabajos de extensión y docencia.

El fin de esta acción es garantizar a través de los profesionales del paisaje los valores culturales, como la ética del trabajo compartido, el intercambio solidario, la pertenencia al sitio, la vivencia del ámbito urbano y regional, los cuales serán motores de un accionar no sólo creativo sino de integración e inclusión social.

Es nuestro deber, por otra parte, asegurar que los procedimientos de diagnósticos, valoraciones, anteproyectos, planes de manejo, regulaciones e intervenciones sean cubiertas por profesionales con responsabilidad colegiada. Esto delimita claramente las responsabilidades legales vigentes para los diversos campos del conocimiento que concurren en el paisaje, fomentando la labor interdisciplinar en un diálogo que no confunda las responsabilidades ni el rol del profesional del paisaje, quienes serán los demandantes conjuntamente con la población usuaria de políticas de estado que garanticen una gestión responsable.

Estas afirmaciones suponen que sea la población misma quien ejercite la participación activa; no se trata de que el tema quede sólo en ámbitos  de organismos oficiales, que por indispensables que resulten para esta tarea, son instrumentos ejecutores y no el nervio creador.

Ante la crisis de representación y de ideas de las instituciones que nos agrupan como profesionales del Paisaje, es que, con el espíritu de refundar el marco teórico, los principios éticos y la acción proyectual,  nos proponemos albergar adiferentes grupos, organizaciones, centros de investigación y centros de estudio a través de la construcción de la RED ARGENTINA DEL PAISAJE, que se asentará sobre claros objetivos consistentes en:

• Crear espacios de construcción y formación colectiva
• Fortalecer y desarrollar un saber propio sobre el paisaje y sociedad en todas las regiones que conforman nuestro territorio nacional.
• Articular y establecer relaciones de cooperación con otras redes similares.
• Gestionar sobre las incumbencias profesionales
• Potenciar un intenso intercambio académico de enseñanza e interconsultas
• Demandar una gestión responsable en el manejo del paisaje
• Ser un foro permanente de discusión en todos aquellos temas relacionados con el paisaje, tanto como patrimonio natural como cultural, donde se despliegan conjuntamente, tanto la intencionalidad humana como los procesos biológicos y físicos de la naturaleza.

Es en este marco que con la presencia de sus socios fundadores, se da inicio a las actividades de la RED ARGENTINA DEL PAISAJE, en la ciudad de Rosario, a los 22 días del mes de Noviembre de 2008.

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· "El Hombre y su Paisaje" septiembre 2009

Carta de Mendoza
Segundo Documento Nacional de la RAP

EL HOMBRE Y SU PAISAJE
1.1 MARCO CONCEPTUAL

Entendemos al paisaje como el espacio vital donde el hombre se relaciona con la naturaleza en forma colectiva o individual actuando en ella y modificándola con connotaciones ambientales, sociales, culturales, económicas, históricas y políticas.

El hombre modifica al paisaje y éste a su vez queda impreso en la actividad de su gente.

Concebimos al paisaje con la sociedad que lo lee, lo utiliza, lo simboliza y lo integra a su proceso cultural totalizador.

Trasciende lo puramente natural y no es patrimonio exclusivo de los agentes intervinientes en forma individual, sino que es una creación y un bien social.

El hombre se desenvuelve en él acorde con los usos, costumbres, creencias y tradiciones de una sociedad que establece en ella relaciones de pertenencia o expresiones de identidad.

Partimos de una visión integrada del paisaje, tomando sus componentes naturales y culturales conjuntamente y nunca por separado.

Es la fisonomía geográfica de un territorio con todos sus elementos naturales y antrópicas y también los sentimientos y emociones que despiertan en el momento de percibirlos.

El paisaje es un producto social, la proyección cultural de una sociedad en un espacio determinado desde una dimensión material, espiritual, ideológica y simbólica.

Este es el enfoque multidimensional del paisaje.

No todos los paisajes tienen el mismo significado para la población porque a cada paisaje se le atribuyen diferentes valores y en grados distintos, según el agente o individuo que lo percibe.

La mayoría de los valores responden a percepciones o sensaciones de la población que, como tales, son subjetivos e inconmensurables.

El paisaje posee:

  • un valor estético a partir de transmitir belleza, valoración que surge según el nivel de significatividad que se le atribuye y del modo en que se lo aprecia desde la dimensión cultural.
  • un valor intrínseco en función de la diversidad, la forma, las proporciones, la escala, la textura, los colores y la unidad de los elementos que lo conforman. Dicho valor le otorga características específicas y lo diferencia de otros.
  • un valor productivo que puede proporcionar beneficios económicos convirtiendo sus elementos en recursos.

Consideramos que el paisaje, es vestigio tangible e intangible de la actividad humana de relevancia a través de la historia y que en su conjunto conforma una carga simbólica e identitaria para la población que lo usa y lo disfruta generando en ella un sentido de pertenencia. Posee calidades ligadas a un pasado y a una experiencia. Estamos hablando de ese paisaje secreto, defendible solamente por aquellos que se reconocen en él; el paisaje generador de la identidad del lugar.

Es un recurso no renovable que se agota si no se planifica su uso.

A la vieja preocupación por diseñar el entorno inmediato del hombre, el micropaisaje, la acompaña hoy la preocupación de participar en la preservación del equilibrio de los sistemas naturales, el macropaisaje. Y así a una situación romántico-contemplativa le sigue una preocupación activa hacia el ambiente.

Cobra valor el paisaje territorial, contenedor de paisajes privados insertos en él.

El paisaje es un bien social que deberá ser jurídicamente protegido. Es por lo enunciado que bregamos por el derecho al paisaje.

Estas afirmaciones suponen que sea la población misma la que ejercite la participación activa. La defensa de los derechos está en su ejercicio.

1.2 EL DERECHO AL PAISAJE

Más allá de los valores estéticos del paisaje, de su belleza natural o su característica excepcional, está aquel paisaje cotidiano o aquel paisaje degradado por el uso, por la especulación inmobiliaria o como fruto de la exclusión social. Es por ese paisaje por donde la población transita, no importa su condición, su género o su edad. Ese paisaje será, según sea el caso, disfrutado, reconocido o rescatado para ser vivido. Y es, ese derecho al paisaje, por el que bregamos.

Sólo una sociedad que tenga verdadera conciencia de su condición humana y de los bienes colectivos de la que se nutre, habrá empezado, de verdad, a proteger el medio ambiente, haciendo suya su defensa. Los valores que aquí se proponen proteger son tan fundamentales y al mismo tiempo tan frágiles que sólo un cambio en la conducta social enmarcada y sostenida en el ordenamiento jurídico, puede impedir su vulneración impune o discrecional. Por eso hacemos propia, respecto a la protección del derecho al paisaje, una exquisita expresión de Daniel Sabsay referida a los bienes del patrimonio cultural: "La destrucción inopinada de los mismos importa una amputación que afecta de alguna manera la calidad y modo de vida de los integrantes de una sociedad,..." ("La protección del medio ambiente a través del llamado amparo colectivo, a propósito de un fallo de la justicia entrerriana"; en EL DERECHO, t. 167, p. 61 y sigs.)

Considerando que el ambiente es el soporte del paisaje y citando a Ricardo L. Lorenzetti, podemos decir que: "…El paisaje es un componente del medio ambiente. Por esta razón comparte todas las características que el Derecho adjudica al bien en general y sobre todos los criterios de protección".   

Asimismo, teniendo en cuenta el Art. 41 de la Constitución Nacional que dice que: “… Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras y tienen el deber de preservarlo…”

Apelamos también a la Ley General del Ambiente No. 25.675 que manifiesta: “…El ambiente es un bien jurídicamente protegido…”

Afirmamos, en síntesis, el hecho de poner en valor los aspectos ambientales, culturales, históricos y perceptivos del paisaje, que lo convierten en un derecho inalienable para la población que se reconoce en ellos.

La sociedad a través de sus usos y costumbres y ejerciendo su derecho a participar gesta leyes. Al respecto, el Art. 19 de la citada ley expresa: “…Toda persona tiene derecho a ser consultada y a opinar en procedimientos administrativos que se relacionen con la preservación y protección del ambiente, que sean de incidencia general o particular, y de alcance general…”

Todo lo enunciado plantea la necesidad de establecer un objetivo estratégico de nuestro accionar: la sanción de una Ley de Presupuestos mínimos de Protección Ambiental “Ley Nacional de Protección, Gestión y Ordenamiento del Paisaje” cuyo objeto sea la defensa integral del paisaje y el derecho al mismo.

Las provincias podrán complementarla conforme a sus valores, pertenencia e identidad, asegurando una amplia participación ciudadana.

Esta iniciativa no obstaculiza que las provincias, conforme a criterios consensuados, dicten normas especiales de protección del paisaje hasta tanto se sancione la ley nacional. El presente documento constituye también una guía para alcanzar este propósito a nivel local.

1.3 LA RED ARGENTINA DEL PAISAJE

La Red Argentina del Paisaje a través de sus Nodos diseminados a lo largo y ancho del país asume como objetivos de su accionar:

1. “Propiciar y asegurar que los procedimientos de diagnóstico, valoraciones, anteproyectos, planes de manejo del paisaje, regulaciones e intervenciones sean cubiertos por profesionales con título habilitante.”

Esto delimita claramente las responsabilidades legales vigentes para los diversos campos del conocimiento que concurren en el paisaje, fomentando la labor interdisciplinar en un diálogo que no confunda las responsabilidades ni el rol de los profesionales del paisaje, quienes serán los demandantes conjuntamente con la población usuaria de políticas de Estado que garanticen una gestión responsable en materia de paisaje.

2. Crear espacios de construcción y formación colectiva garantizando procesos de característica federal, concertados y participativos que garanticen una metodología de consulta.

3. Promover la sanción de legislación vinculada a la planificación, preservación, restauración, promoción y creación de paisajes.

4. Propiciar la sanción de una ley de presupuestos mínimos de protección ambiental “Ley nacional de protección, gestión y ordenamiento del paisaje” cuyo objeto sea la defensa integral del paisaje y el derecho al mismo.

5. Demandar una gestión responsable del manejo del paisaje.

6. Promover el ordenamiento de las incumbencias de las profesiones relacionadas con el paisaje.

7. Ser un foro permanente de discusión en todos aquellos temas relacionados con el paisaje.

8. Establecer relaciones de cooperación con redes y organizaciones que posean objetivos similares.

9. Promover la protección, gestión y valoración del paisaje en el uso y ordenamiento del territorio.

10. Fortalecer y desarrollar un saber propio sobre el paisaje.

11. Creación de un centro de documentación sobre paisaje.

12. Potenciar un intenso intercambio académico de enseñanza e interconsulta.

13. Promover a través de los sistemas educativos formales e informales el ejercicio del derecho al paisaje.

14. Propiciar un medio ágil de difusión, de todas las ideas, actividades y logros que sean la consecuencia de la acción colectiva de la asociación con el objeto de mantener participantes a los diversos estamentos de actores y a la sociedad.

15. Establecer los Observatorios del Paisaje como una estrategia propia de la Red Argentina del Paisaje.

16. Propiciar el ejercicio del derecho al libre acceso a la información ambiental existente.

1.4 INSTRUMENTOS Y METODOLOGÍAS

Durante el primer año del accionar de la Red Argentina del Paisaje se trabajó en los distintos Nodos creando espacios de construcción y formación colectiva tanto a nivel regional como a nivel nacional, se realizaron reuniones, encuentros y talleres de reflexión.

También se fortaleció la propuesta de constituir Centros abocados a ser la máxima concentración de conocimientos diversos sobre el paisaje, lugar de pensamiento y acción; incrementando, a su vez, el conocimiento que tiene la sociedad de sus propios paisajes en las distintas regiones.

Llamamos a estos centros: Observatorio del Paisaje. El Observatorio será el espacio de encuentro entre la Administración Local, las Universidades, los Colegios Profesionales y el conjunto de la sociedad en todo aquello relacionado con la gestión y la conservación del paisaje en el marco de un desarrollo sostenible.

Pretende erigirse en un centro de estudios y seguimiento de la evolución de los paisajes y de los actores que condicionan su dinamismo. Aspira también a convertirse en un punto de referencia para la investigación científica y técnica en materia de paisaje.

El Observatorio también se organiza para gestar y lograr una Ley Nacional de Protección, Gestión y Ordenamiento del Paisaje y elaborar los Catálogos del Paisaje destinados a identificar, clasificar y calificar los distintos paisajes del territorio nacional.

Los Catálogos son herramientas que nos permiten conocer como son nuestros paisajes y qué valores tienen, qué factores explican que tengamos un determinado tipo de paisaje y no otro, cómo evolucionan en función de las dinámicas económicas, sociales, ambientales y poder definir qué tipo de paisaje queremos y planificar como conseguirlo. Asimismo deben asegurar a través de sus diagnósticos el objetivo general de sostenibilidad y asumir las responsabilidades y los derechos ante el paisaje. Son el instrumento que posibilita a los Observatorios del Paisaje obtener información contribuyendo de esta manera a la definición y aplicación de una política del paisaje.

1.5 UN INSTRUMENTO NOVEDOSO

Lo novedoso de esta metodología, patrimonio en nuestro país de la Red Argentina del Paisaje, son las Cartas del Paisaje.

Las Cartas son un instrumento de concertación. Son acuerdos entre los actores sociales que conforman el Observatorio del Paisaje, para promover en un determinado territorio estrategias de mejora y valoración del paisaje.

Los acuerdos son contratos entre distintas partes interesadas en el mismo objetivo aunque a veces con distintos intereses.

Las Cartas no son simples declaraciones testimoniales de principios, sino documentos públicos donde las partes firmantes se comprometen públicamente ante la sociedad. Estas cuentan con el seguimiento de los Observatorios del Paisaje que velan por que estos contratos sean coherentes con los Catálogos del Paisaje en su ámbito regional.

Por lo explicado proponemos a los Observatorios del Paisaje como la estrategia principal de la RAP para el período 2009 – 2010.

APOYO BIBLIOGRÁFICO
SUMMA, Colección temática 3/83.
OBSERVATORIOS DEL PAISAJE, Barcelona, Noviembre 2004.
PRIMERAS JORNADAS NACIONALES SOBRE PAISAJE, Conclusiones, San Isidro 1983.
CARTA DE ROSARIO, Red Argentina del Paisaje, Rosario 2008.
Ricardo LORENZETTI: "El Paisaje: un desafío en la teoría jurídica del derecho ambiental." en Edición Homenaje Dr. Jorge Mosset Iturraspe. 1º Ed. pag. 322. Ed.U.N.L. Santa Fe. 2005. 
Ley General del Ambiente, Comentarios.

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Glosario

2 - GLOSARIO COMÚN DE LA RED ARGENTINA DEL PAISAJE.

2.1 PROCESO DE ELABORACIÓN

  • A través de los documentos elaborados por los distintos Nodos que conforman la Comisión Nacional sobre Observatorios y Cartas del Paisaje: San Luis, Córdoba, San Martín de los Andes y La Plata. También a traves de los talleres realizados por el Nodo Mendoza y del taller de reflexión conjunto realizado en Rosario por los Nodos Buenos Aires, Santa Fe y Rosario, se han arribado, en este debate personal y/o virtual, a diversas conclusiones que constan en el documento que antecede.
  • Muchos de los Nodos participantes se fueron reconociendo en la necesidad de un lenguaje común que explicite la utilización de términos que solemos usar en nuestra práctica profesional.
  • Los Coordinadores de esta Comisión Nacional, Maribel Pérez Molina y Roberto Mulieri, hemos asumido el compromiso de sistematizar el material recibido y elaborar las conclusiones definitivas.
  • Simultáneamente con este proceso, el Grupo Promotor de la Red Argentina del Paisaje encargó a esta Comisión elaborar un documento que sirva de base de discusión en el II Encuentro Nacional de la RAP realizado en Mendoza los días 24, 25 y 26 de Septiembre de 2009 y también un Glosario único para ser utilizado a nivel nacional.

2.2 FUNDAMENTACIÓN

DICCIONARIO DE PAISAJE
Glosario de términos relacionados con la disciplina transversal del paisaje.

La Red Argentina del Paisaje surge hace apenas un año. Su crecimiento y expansión han ido, afortunadamente, más allá de lo previsto en este corto período de tiempo. Contamos en nuestra organización con un grupo de profesionales serios y comprometidos con la tarea. Trabajamos interdisciplinariamente; ello hace que profesionales de diversas áreas participen en la Red.

Nos proponemos ser la organización que acumule el mayor conocimiento en las ciencias del paisaje. Sabemos de la necesidad imperiosa de promover hoy la creación de leyes de protección y ordenamiento del paisaje. Para ello, nos enfrentamos a la búsqueda de herramientas metodológicas que nos permitan clasificar y reconocer nuestro paisaje; propiciar y asegurar que los procedimientos de diagnóstico, valoraciones, anteproyectos, planes de manejo del paisaje, regulaciones e intervenciones sean cubiertas por profesionales con responsabilidad colegiada.

Basados en los objetivos de la Red Argentina del Paisaje, firmados en acuerdo en la Ciudad de Rosario, el 22 de noviembre de 2008 y establecidos en la Carta de Rosario, y para concretarlos con un alto nivel profesional, reconocemos la urgencia de establecer un diccionario de términos relacionados con nuestra disciplina.

Es nuestra intención establecer definiciones sobre términos comunes a todos los miembros de nuestra organización. En ocasiones, los términos que intentamos definir resultan ambiguos según las consideraciones de unos u otros; también ha sucedido que dichos términos fueran utilizados de manera arbitraria haciendo difícil la comprensión de los mismos a la hora de compartir información, experiencias y transmitir conocimientos relacionados con las distintas disciplinas del paisaje.

A sabiendas que este es el momento en que la RAP comienza a transitar con pasos más seguros los diversos paisajes argentinos, es que decidimos abordar el vocabulario con un fin técnico, construyendo un Glosario de términos relacionados con la disciplina del paisaje. Estamos seguros que esta acción nos permitirá hablar un lenguaje común, facilitando así la transmisión de criterios paisajísticos que nos permitirán proteger, construir y proyectar el paisaje nacional que la RAP se ha propuesto lograr.

2.3 CONCLUSIONES TERMINOLÓGICAS

Ambiente:
Sistema constituido por factores naturales, culturales y sociales, interrelacionados entre sí, que condicionan la vida del hombre y la sociedad a la vez que constantemente son modificados y condicionados por éstos.

Agente y/o actores del paisaje:
Todo aquel interesado en el paisaje que hace uso del mismo o que tiene competencias en su gestión.

Banalización del paisaje:
La banalización es un proceso a través del cual el paisaje pierde su originalidad, interés natural, cultural, simbólico o pierde conexiones significativas con quien lo habita.

Carácter del paisaje:
Conjunto de elementos claramente reconocibles que contribuyen a hacer un paisaje diferente de otro y no mejor o peor que otro.

Característica del paisaje:
Elemento o combinaciones de elementos del paisaje que contribuyen a constituir su carácter.

Carta del paisaje:
Instrumento de concertación de estrategias (contrato) entre los agentes públicos y privados, aplicables a una escala municipal, provincial o nacional con el fin de llevar a cabo actuaciones de protección, gestión y ordenamiento del paisaje, que tengan por objetivo mantener sus valores.

Catálogo del Paisaje:
Documentos destinados a identificar, clasificar y calificar los distintos paisajes del territorio nacional. Son herramientas que nos permiten conocer cómo son nuestros paisajes y qué valores tienen, qué factores explican que tengamos un determinado tipo de paisaje y no otro, cómo evolucionan en función de las dinámicas económicas, sociales, ambientales y finalmente, definen qué tipo de paisaje queremos y cómo podemos conseguirlo. Deben asegurar a través de sus diagnósticos el objetivo general de sostenibilidad y asumir las responsabilidades y los derechos ante el paisaje.

Conocimiento del paisaje:
Grado de formación y reconocimiento del paisaje que tiene y experimenta una población determinada. No es el conocimiento académico.

Conservación del paisaje:
Uso y gestión del paisaje compatible con el mantenimiento de sus valores ambientales, culturales, visuales y perceptivos, en beneficio de la sociedad y de las generaciones futuras.

Contextualización:
Estrategia de integración paisajística basada en el establecimiento de una continuidad entre los elementos preexistentes y los nuevos mediante la referencia a pautas tipológicas, volumétricas, de escala, cromáticas, etc.

Creación de paisaje:
Intervención sobre una porción del territorio con el objetivo de mejorar las condiciones paisajísticas y de crear un nuevo imaginario en el supuesto que el propio original se haya perdido o banalizado o se lo desee recrear.

Educación sobre paisaje a la sociedad:
Iniciativas de formación y enseñanza con el objetivo de fomentar el conocimiento del paisaje y la sensibilidad hacia la importancia de sus valores y su calidad.

Escala:
Relación matemática que permite la representación proporcionada de los elementos de la naturaleza sobre un plano.

Escala del territorio:
Forma de acceder al sistema territorial desde cualquiera de las dimensiones de la ordenación del territorio: geográfica, político administrativa, metodológica o epistemológica.

Los fenómenos territoriales no son homogéneos, ni en el tiempo, ni en el espacio ni temáticamente. Incluso, para un mismo punto, los fenómenos adquieren diferente significación según los objetivos del estudio o su ámbito geográfico de referencia: demografía, actividades, urbanismo, local, comarcal, regional, nacional, europeo. La Nueva Cultura del territorio pretende, entre otros aspectos, una concepción integral del espacio (territorio). La aplicación de las tecnologías de la información permiten realizar una nueva gestión de los niveles de gobernanza, utilizando referencias a mallas del espacio, sistemas nodales, la georreferenciación de las cualidades espaciales (distribución, densidad, flujos…) y la evaluación de fenómenos e instrumentos de ordenación territorial.

Espacio:
Zona que tiene determinadas características sociales y económicas. Por ejemplo el espacio rural tiene una baja densidad de población y una actividad predominantemente agropecuaria.

Fragilidad de un paisaje:
Susceptibilidad de un paisaje al deterioro de sus valores naturales, culturales, visuales y perceptivos.

Fragmentación paisajística:
Resultado de un proceso de rotura y quiebre de la continuidad espacial y/o evolutiva de un paisaje.

Gestión del los paisajes:
Actuaciones dirigidas a guiar las transformaciones inducidas por sus procesos sociales, económicos y ambientales.

Horizontalidad:
Es una práctica o propuesta organizacional que implica desarrollar o incentivar un poder de decisión o de participación más o menos igualitario entre los individuos que conforman una organización.

La horizontalidad es opcional para una organización y busca una mayor interacción en el grupo para potenciar el liderazgo y la innovación.

Durante el Foro Social Europeo de Londres en 2004, surgieron con el término horizontales, representantes de la forma de organización de los nuevos movimientos sociales, en contraste con los verticales de los movimientos sociales tradicionales.

Impacto paisajístico:
Perturbación en el paisaje provocada por un fenómeno natural o por la actividad humana.
Alteración positiva o negativa de la calidad paisajística.

Indicadores de paisaje:
Elemento cuantitativo o cualitativo que permite conocer y seguir la evolución y el estado de los paisajes, la satisfacción de la población con su paisaje, así como la efectividad de las iniciativas públicas y privadas de su conservación y mejora.

Información pública:
Acto mediante el cual, en un período de tiempo explicitado previamente, la administración expone al público un proyecto o plan y recoge información y sugerencias sobre su desarrollo.

Informe de impacto paisajístico:
Exposición escrita que tiene por objeto evaluar la idoneidad y suficiencia de los criterios o las medidas adoptadas en los estudios de impacto paisajístico, para integrar en el paisaje las actuaciones, usos, obras o actividades a realizar.

Este ejercicio diagnostica y propone formas de utilización del espacio territorial y sus recursos naturales bajo el enfoque de su uso racional y diversificado y con el consenso de la población.

Su objetivo es regular e inducir el uso del suelo y las actividades productivas a fin de lograr la protección, preservación y aprovechamiento sustentable del paisaje.

Informe sobre el estado del paisaje:
Informe del Observatorio del Paisaje que evalúa y diagnostica las características y el estado del paisaje, su evolución, las políticas de paisaje desarrolladas por las instituciones concurrentes y el grado de satisfacción paisajística de la población.

Interdisciplina:
Es el conjunto de disciplinas conexas entre sí y con relaciones definidas a fin de que sus actividades no se produzcan en forma aislada, dispersa y fraccionada.

Tiene como finalidad la búsqueda de soluciones a problemas de investigación por lo cual excluye la verticalidad de las investigaciones como proceso investigativo.

Mimetización del paisaje:
Estrategia de integración paisajística que consiste en confundir los elementos propios del proyecto con los elementos preexistentes.

Multidisciplina:
Estudio de un tema enfocándolo desde diversos aspectos y saberes.
Es el conjunto de distintas disciplinas que se dedican a estudiar un mismo objeto

Objetivos de calidad paisajística:
Plasmación por parte de las administraciones públicas de las aspiraciones de la sociedad en lo que respecta a las características paisajísticas de su entorno.

Observatorio del Paisaje:
Entidad abocada a ser la máxima concentración de conocimientos diversos sobre el paisaje, lugar de pensamiento y acción destinado a incrementar a su vez, el conocimiento que tiene la sociedad de sus propios paisajes en las distintas regiones.

Es el espacio de encuentro entre la Administración Local, las Universidades, los Colegios Profesionales y el conjunto de la sociedad en todo aquello relacionado con la gestión y la conservación del paisaje en el marco de un desarrollo sostenible.

Pretende erigirse en centro de estudio y seguimiento de la evolución de los paisajes y de los actores que condicionan su dinamismo. Aspira a convertirse en un punto de referencia para la investigación científica y técnica en materia de paisaje.

El Observatorio también se organiza para gestar y lograr una Ley Nacional de Protección, Gestión y Ordenamiento del Paisaje y elaborar los Catálogos del Paisaje .

Ocultación:
Estrategia de integración paisajística que consiste en esconder totalmente o parcialmente la visión de ciertos elementos, que se consideran poco deseables desde ciertos puntos de vista.

Paisaje:
El paisaje es el espacio vital donde el hombre se relaciona con la naturaleza en forma colectiva o individual y actúa en ella modificándola con connotaciones sociales, culturales, económicas, históricas y políticas.

Concebimos el paisaje con la sociedad que lo lee, lo utiliza, lo simboliza y lo integra a su proceso cultural totalizador.

Trasciende lo puramente natural y no es patrimonio exclusivo de los agentes intervinientes en forma individual, sino que es una creación y un bien social. Es un recurso no renovable que se agota si no se planifica su uso.

Paisaje de atención especial:
Sector de paisaje con una determinada heterogeneidad, complejidad o singularidad desde un punto de vista paisajístico que requiere criterios específicos para poder ser protegido, gestionado y ordenado.

Participación:
Posibilidad que tiene una persona o un grupo social de contribuir o ser parte de un proyecto; es una de las características que debe tener una sociedad incluyente.

Patrimonio cultural intangible:
Usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas –junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes-que las comunidades, los grupos y los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, les infunde un sentimiento de identidad y continuidad y contribuye de esta manera a promover el respeto a la diversidad cultural y la creatividad humana.

Percepción del paisaje:
Apreciación por parte de un individuo o de la sociedad de los valores de un paisaje, así como su estado de conservación.

Políticas del paisaje:
Formulación que las administraciones públicas competentes hacen de los principios generales, las estrategias y las orientaciones que permiten la adopción de medidas particulares destinadas a la protección, la gestión y el ordenamiento del paisaje.

Preservación del paisaje:
Mecanismos dirigidos a salvaguardar los valores ambientales, culturales, visuales y perceptivos de un paisaje de su deterioro o pérdida.

Prospectivo:
Conjunto de análisis y estudio sobre las condiciones técnicas, científicas, económicas y sociales de la realidad futura con el fin de anticiparse a ella.

Protección de los paisajes:
Acciones destinadas a conservar y mantener los rasgos destacados o característicos de un paisaje, justificados por su valor patrimonial, ambiental o económico, que provienen de su configuración natural y/o de la intervención humana.

Recuperación del paisaje:
Mecanismos dirigidos a detener la degradación o desaparición de un elemento o conjunto de elementos y restituirlos en sus condiciones originales, asegurando su supervivencia en el futuro.

Remedación del paisaje:
Es la acción de reparar, corregir, poner remedio o cicatrizar un paisaje degradado por diversos motivos, siguiendo las huellas de su propia identidad.

Restauración paisajística:
Conjunto de operaciones que tiene por finalidad que la percepción visual de un espacio sea similar o evolutivamente concordante a la que componía antes de ser alterada por una actividad humana.

Sostenibilidad:
Característica o estado según el cual pueden satisfacerse las necesidades de la población actual y local sin comprometer la capacidad de generaciones futuras o de poblaciones de otras regiones.

Sustentabilidad:
Mejora social progresiva sin crecer más allá de la capacidad ecológica.
Una definición de sustentabilidad debe incluir:

  • Planificación y administración del presente y el futuro
  • Eficiencia y responsabilidad, con conciencia de la capacidad de la Tierra y el costo total de la acción y de la inacción
  • Objetivos vibrantes, progresivos, duraderos y alcanzables
  • Sistemas que sean justos, igualitarios, transparentes y participativos

Territorio:
Sistema espacial interconectado por redes y flujos horizontales.
(Ver definición de Escala del territorio)

Tipologia:
El estudio de los tipos para clasificar elementos.

Topologia:
Estudio de las propiedades que permanecen inalteradas por transformaciones contínuas.

Transdisciplina:
Es el encuentro entre varias disciplinas.
Pero para llegar al territorio del encuentro transdisciplinario hay que haber podido atravesar los territorios disciplinarios.
Para abordar un objeto de estudio compartido, cada disciplina pone a disposición de las otras sus esquemas conceptuales “resultando un nuevo esquema”. Este proceso acarrea conflictos innegables pero tiende al desarrollo y producción de nuevos conocimientos. La transdisciplina implica una voluntad ordenadora e integradora de saberes.

Transformación del paisaje:
Cambio en las características naturales o culturales del paisaje que tiende a la modificación de sus valores o su apariencia.

Unidad del paisaje:
Porción del territorio caracterizada por una combinación específica de componentes paisajísticos de naturaleza ambiental, cultural, perceptiva y simbólica, así como de dinámicas claramente reconocibles que le confieren una idiosincrasia diferenciada del resto del territorio.

Valor económico del paisaje:
Capacidad de un paisaje para convertir sus elementos en recursos productivos de distinto valor económico.

Valor espiritual del paisaje:
Elemento del paisaje o paisajes en su conjunto relacionados con prácticas y creencias religiosas y/o espirituales.

Valor estético del paisaje:
Capacidad que tiene un paisaje para transmitir un determinado sentimiento de belleza, en función del significado y la apreciación cultural que ha adquirido a lo largo de la historia, así como del valor intrínseco en función de los colores, la diversidad, la forma, las proporciones, la escala, la textura, y la unidad de los elementos que lo conforman.

Valor histórico del paisaje:
Vestigio-tangible o intangible-de actividad humana de relevancia presente en el paisaje.

Valor identitario:
Elemento del paisaje o paisajes en su conjunto con una gran carga simbólica para la población local por establecer relaciones de pertenencia o expresiones de identificación.

Valor productivo del paisaje:
Capacidad de un paisaje para proporcionar beneficios económicos, convirtiendo sus elementos en recursos.

Valor social del paisaje:
Relativo al uso que hace la sociedad de un determinado paisaje.

Valorización del paisaje:
El hecho de poner en valor los aspectos ambientales, culturales, visuales, y perceptivos del paisaje.

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· Carta de Buenos Aires, noviembre 2010


LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DE TRABAJAR DESDE LA
RED ARGENTINA DEL PAISAJE, EN LA REGIONALIZACION DE LOS PAISAJES

  Existe un estrecho vinculo entre la naturaleza y la historia de lo que surge la necesidad de relacionar unidades naturales y administrativas y de fortalecer este tipo de sistemas, teniendo en cuenta condiciones culturales, ecológicas y económicas, en un marco de necesario desarrollo sustentable. El estudio sistemático del territorio permite generar una forma apropiada de gestión de los recursos una vez que éstos son conocidos.

En la actualidad, producto de la globalización surge la necesidad de fortalecer la regionalización y esto requiere a su vez, de varias medidas, como consolidar los sistemas de información a nivel regional, de núcleos de información tecnológica que promuevan la interacción entre oferta y demanda de bienes y de la organización de centros regionales de productividad.

Argentina no escapa a este enfoque y actualmente, se propone considerar a “la región” como idea fructífera, en su condición de instrumento de acción política, como un espacio en el que se desenvuelven procesos dinámicos de construcción de identidades colectivas de base territorial, en marcos institucionales que admiten situaciones de pluralidad cultural, supuestamente capaces de resistir la homogeneización de las fuerzas dominantes de la política económica”.

La región pasa a convertirse en una unidad de análisis geográfico y debe sumarse el aspecto funcional, sin dejar de lado el comportamiento humano y las consecuencias económicas de la dimensión espacial. Debe tenerse en cuenta también que el criterio funcional de región fue desarrollado básicamente por economistas clásicos, que no tuvieron en cuenta el concepto capacidad de carga de los ecosistemas y los problemas sociales, que implica no considerar este aspecto. Como así también sería un error, considerar sólo los aspectos ecológicos y abstraerse de lo social y de las economías.

Recientemente, en el año 2007, el Instituto Nacional Agropecuario, vistas las consecuencias de la agricultura no sustentable, planteó la necesidad de conservar los ecosistemas, y tener en cuenta los bienes y servicios que proporcionan a la sociedad y de cuyo cuidado dependen tanto las zonas rurales como las urbanas. A partir de esto se está implementando un proceso participativo con los gobiernos provinciales y municipales encargados de ejecutar el ordenamiento territorial, en base a las ecoregiones de Argentina.

Siguiendo el planteo de las regiones, cabe destacar que a nivel internacional se está debatiendo la “Convención Global del Paisaje" de la cual participa la RAP, habiéndose incorporado las Cartas de Rosario y de Mendoza como antecedentes.

Atento a lo planteado, la Red no puede escapar al desafío de empezar a desarrollar una línea de trabajo que ocupe a toda la organización, sin perder las características específicas de cada nodo, sus intereses y acciones, analizando y evaluando el paisaje del territorio nacional a través de una actividad por Regiones.

La importancia de la Regionalización es estratégica para la RAP: pues en el plano interno profundizaría la relación intermodal por regiones poniendo la fuerza en los nodos.

En el plano nacional nos ubicaría en un lugar de gran conocimiento sobre las problemáticas del paisaje en las distintas regiones del territorio nacional.

En el plano internacional compartiríamos experiencias con la Convención Globla del Paisaje latinoamericana y mundial.

Buenos Aires, noviembre de 2010.

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· Carta Argentina del Paisaje, abril 2011


CARTA ARGENTINA DEL PAISAJE

Antecedentes de la CARTA

Presentamos este documento que es el resultado de la interacción y el trabajo de dos agrupaciones de la República Argentina que trabajan sobre la temática del paisaje: la  Maestría “Paisaje, Medioambiente y Ciudad” de la Facultad de Arquitectura de la UNLP, en el marco de la UNLP y de la Red Pehuén y  la  Red Argentina del Paisaje (RAP).

La RAP – Red Argentina del Paisaje - es una entidad formada por 19 nodos – integrada por ciudadanos, técnicos y profesionales que actúan inter- disciplinariamente  en todo el país con el objeto de  promover la planificación, protección, gestión y ordenamiento de los paisajes argentinos en un marco de desarrollo sustentable local.

La Maestría “Paisaje, Medioambiente y Ciudad”  de la Facultad de Arquitectura  de la UNLP en el marco de la Red Pehuén, es una formación de postgrado interdisciplinaria que apunta a la formación de profesionales actuantes en el paisaje de manera consciente e integrada en los aspectos ambientales, sociales y culturales.

La Red Argentina del Paisaje, en noviembre del año 2008 realizó su Primer Encuentro Nacional, de carácter fundacional, que tuvo como resultado un Primer Documento Nacional, conocido como CARTA DE ROSARIO. En el mismo se fijó como meta, la creación de espacios de construcción y formación colectivos que den cuenta de manera novedosa del paisaje en sus cuestiones políticas, económicas, culturales, sociales y en un sentido amplio ambientales, hallando de este modo un medio ágil de difusión de proyectos, obras,  áreas de investigación, trabajos de extensión y docencia.

Posteriormente, en Octubre de 2009, se efectuó un Segundo Encuentro Nacional de iguales características, en donde se aprobó el documento denominado CARTA DE MENDOZA, que plasmó una definición integral de paisaje, al igual que los objetivos principales a cumplir por la RAP. 

Durante la jornada de mayo de 2010, se efectuó un Encuentro entre la Red Argentina del Paisaje y directivos y alumnos de la Maestría “Paisaje, Medio Ambiente y Ciudad”. La misma estuvo destinada a discutir y consensuar los procesos hacia una Ley Nacional de Paisaje, que fueron volcados en un documento que tuvo como base, los fundamentos de un proyecto de norma que la mencionada Unidad Académica puso a disposición de la RAP.

Recientemente, el 23 de octubre de 2010, durante la asamblea anual de la RAP, precedida por el Tercer Encuentro Nacional, se consensuó el documento referido a “La importancia estratégica de trabajar desde la RED ARGENTINA DEL PAISAJE, en la regionalización de los paisajes.”

Marco conceptual

Producto de la repercusión de las políticas económicas mundiales y del debilitamiento histórico del rol del Estado en la regulación de los procesos de planificación estratégica preventiva y al igual que en otros países, en Argentina se vienen produciendo numerosos conflictos en el uso del suelo y del territorio que redundan en graves impactos negativos sobre sus paisajes y las sociedades que los habitan. Es tal la situación, que las sinergias de dichos impactos, no pueden ser consideradas y evaluadas, aún con los estudios de impacto ambiental. Éstos, si bien consideran los efectos de proyectos puntuales sobre el ambiente, no consideran las unidades de paisaje y, por lo tanto, no visualizan las fragmentaciones que éstas sufren a consecuencia de la sumatoria de efectos de las actividades y procesos antrópicos.

A modo de ejemplo, se observa la degradación de las zonas de gran concentración demográfica e industrial, en las que se aceleran los procesos migratorios y surgen formas precarias de urbanización, instaladas en hábitats muy vulnerables y contaminados. En otras áreas avanzan los procesos de erosión, decapitación de suelos y salinización. La pérdida, fragmentación y transformación de pastizales naturales, bosques nativos, ecosistemas costeros, humedales, la introducción de especies exóticas de comportamiento invasor, al igual que la destrucción del patrimonio histórico y arquitectónico, son otros tantos casos de degradación del paisaje.

Haciendo un análisis de las causas estructurales que conducen a estas situaciones, se destaca la falta de políticas específicas relativas al paisaje y de su instrumentación en el ordenamiento integral de los territorios, tanto a nivel local como regional. Introducir la valoración y defensa del paisaje significará fortalecer la protección del ambiente, a corto, mediano y largo plazo. En especial se deberá tener en cuenta la capacidad de carga de los ecosistemas y el valor económico de los bienes y servicios que éstos generan al conjunto de la sociedad. Se entiende como capacidad de carga a la capacidad de un territorio para soportar un nivel o intensidad de uso. De esta manera, mantener esa capacidad de carga es evitar la degradación o agotamiento de los recursos naturales en un paisaje determinado.

A todo esto se suman los graves problemas que ocasionan la aceleración del cambio climático que evidencia la urgencia de instrumentar medidas preventivas, además de estrategias de adaptación y mitigación a dichos cambios. 

Incorporar la protección del paisaje a las políticas públicas, significará avanzar en la planificación del desarrollo sustentable, entendiéndose que no existe sustentabilidad real sino se identifica al cuerpo social como beneficiario final o sujeto de progreso de la misma. El desarrollo sustentable es definido como un proceso que busca satisfacer las necesidades humanas, tanto de las generaciones actuales como futuras, sin que ello implique la destrucción de la base misma del desarrollo, es decir los recursos naturales y los procesos ecológicos en etapas cambiantes, en la medida que progresa la sociedad como sujeto histórico.

Por ello entendemos que es muy importante, generar la capacidad de la comunidad local para ejercer las acciones tendientes a la protección, gestión y ordenamiento del paisaje, teniendo en cuenta como marco conceptual, a los componentes ecológico (uso y conservación de los recursos naturales), económico (distribución de la riqueza) y social (justicia) tendiendo a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

 En consecuencia, planteado el paisaje como un producto y bien social, que debe ser jurídicamente protegido, surge la urgente necesidad de dar sustento legal al Derecho al Paisaje mediante mecanismos efectivos de participación, concertación, sensibilización, educación, difusión y acceso a toda la información ambiental disponible involucrando a los distintos actores de las comunidades que lo habitan, siempre en el marco de la defensa de las identidades locales.

Ahora bien, teniendo en cuenta que existe un estrecho vínculo entre la naturaleza y la historia, surge la necesidad de relacionar unidades  naturales y administrativas y de fortalecer este tipo de sistemas. En la actualidad, también como producto de la globalización, es preciso fortalecer la idea de regionalización. Haciendo hincapié o reforzando en las identidades naturales y culturales.

Argentina no escapa a este enfoque y actualmente, se propone considerar a “la región” como idea fructífera, en su condición de instrumento de acción política, como un espacio en el que se desenvuelven procesos dinámicos de construcción de identidades colectivas de base territorial, en marcos institucionales que admiten situaciones de pluralidad cultural, supuestamente capaces de resistir la homogeneización de las fuerzas dominantes de la política económica.

La región pasa a convertirse en una unidad de análisis geográfico y debe sumarse el aspecto funcional, sin dejar de lado el comportamiento humano y las consecuencias económicas de la dimensión espacial. 

Atento a lo expresado, en adelante se plantea iniciar el análisis y la evaluación de los paisajes del territorio nacional a través de actividades por regiones, dando lugar a la profundización  del conocimiento de las problemáticas del paisaje en las mismas.

En tanto que en el plano internacional estamos convencidos de la importancia de compartir experiencias con la Convención Internacional del Paisaje y en especial interactuar en sintonía con los diferentes países de  Latinoamérica.

Este enorme desafío, nos lleva a la necesidad de aplicar una visión y metodologías de análisis, evaluación y gestión interdisciplinarias que transfieran métodos y conceptos de una disciplina a la otra, superando los tradicionales estudios multidisciplinarios.

Qué entendemos por Paisaje

Entendemos al paisaje como el espacio vital donde el hombre se relaciona con la naturaleza en forma colectiva o individual actuando en ella y modificándola con connotaciones ambientales, sociales, culturales, económicas, históricas y políticas.

Es la fisonomía geográfica de un territorio con todos sus elementos naturales y antrópicos y también los sentimientos y emociones que despiertan en el momento de percibirlos.

 Es un recurso natural, un bien ambiental, dinámico, y que al ser apropiado por la sociedad que lo habita, lo transforma y lo culturiza. El paisaje influye sobre el Hombre y éste sobre el paisaje.  

Objetivos principales

  • Promover la protección, gestión y valoración del paisaje en el uso y ordenamiento del territorio.
  • Impulsar la creación de espacios de construcción, formación colectiva, participación, concertación y consulta denominados Observatorios del Paisaje.
  •  Propiciar la sanción de una “Ley Nacional de Requisitos o Presupuestos Mínimos de  Protección, Gestión y Ordenamiento del Paisaje, Complementarios de la Ley General de Ambiente” cuyo objeto sea la defensa integral del paisaje y el derecho al mismo.
  • Demandar una gestión responsable del manejo del paisaje.
  • Establecer relaciones de cooperación con  redes y organizaciones que posean  objetivos similares.
  • Potenciar un intenso intercambio académico de enseñanza e interconsulta.
  • Promover a través de los sistemas educativos formales e informales el ejercicio del derecho al paisaje.
  • Propiciar el ejercicio del derecho al libre acceso a la información ambiental existente.

 Lineamientos estratégicos

  • Impulsar la implementación de una política de protección, gestión y ordenamiento del paisaje.
  • Proponer e impulsar el marco jurídico del derecho al paisaje.
  • Crear mecanismos de participación: Observatorios del Paisaje. Cartas de Concertación.
  • Propiciar la regionalización.
  • Educar y difundir sobre la importancia del paisaje y el uso sustentable de los recursos.
  • Diseñar, elaborar y conformar un sistema de información pública del paisaje a nivel local y regional.

Por todo lo expresado anteriormente, La Maestría “Paisaje, Medioambiente y Ciudad”- UNLP, la Red Argentina del Paisaje, y los firmantes que se adhieren a esta carta, nos comprometemos, cada cual en la esfera social, profesional o política que nos corresponda, a asistir y asesorar junto a la comunidad, a las autoridades locales, provinciales y regionales sobre la importancia de ordenar, proteger, preservar y planificar conscientemente los paisajes de la República Argentina en estos términos. [i]

  [1] En la redacción de la presente Carta hemos tenido en cuenta los siguientes documentos:

- Conclusiones 1º Jornadas Nacionales Sobre Paisaje, 1983.
- Carta de Rosario, RAP 2008.
- Carta de Mendoza, RAP 2009.
- Documento sobre Regionalización de los Paisajes, RAP 2010.
- Carta de La Plata, 2006.
- Convenio Europeo del Paisaje.
Documento de la Red Pehuén. “Lineamientos para la elaboración de un proyecto de ley de presupuestos mínimos sobre paisaje.”

En base a la experiencia desarrollada por el Observatorio del Paisaje de Cataluña hemos consultado su producción plasmada en numerosos documentos que han sido de gran aporte en diferentes aspectos.